Lo que le da valor al esposo

En la carta de Pablo a los Efesios, nos enseña dos cosas muy importantes que son claves en el buen funcionamiento de la relación de un matrimonio. En primer lugar, nos dice que los maridos tenemos que amar a nuestras esposas:
5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

Y en segundo lugar manda a las esposas, no a amar, sino a respetar a sus maridos.
5:33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

Siempre me ha llamado mucho la atención este pasaje y me he preguntado en varias ocasiones ¿Porqué Pablo no manda a la mujer a que ame a su esposo? Después de estudiarlo por un tiempo llegué a la siguiente conclusión: La respuesta natural de una esposa que se siente amada es dar amor y esto lo demuestra respetando a su esposo. Es la consecuencia lógica.

El respeto no implica jerarquías. Según el diccionario, la palabra respeto se define como la consideración y el reconocimiento del valor de una persona o de una cosa.

Cuando hablo de respeto es muy importante entender que no hay nada que nos de más seguridad a los hombres que el saber que nuestra esposa nos valora en todas las áreas de nuestra vida, que somos necesarios como parte del equipo que formamos y que es importante que participemos activamente para que las cosas funcionen.

Por lo tanto, saber que puede aportar a la vida de su familia y a su relación es tan importante para el hombre, que se vuelve fundamental para que forme autoestima y la reafirme.

Hoy en día es muy común encontrar casos de hombres que han perdido su valor a causa de que han sido desplazados como proveedores en sus casas y sienten que han perdido su “utilidad”. A muchos hombres les frusta que sus esposas o hijos tengan mejores salarios, o bien, que sus hijos conozcan más que ellos por lo que aprenden en las escuelas o el internet. Esto produce una sensación de “ya no soy útil” y hay un sentimiento de depreciación personal provocado en gran medida por el papel al que la tradición cultural nos ha condicionado.

Es por eso que el hombre debe de aprender a amar a su esposa para que ella siempre siempre lo respete y así no pierda nunca su valor.

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